
(Foto: el busto "viajero" del Libertador, ahora en la Plaza San Martín).
El General Trasladado
Dimos cuenta de algunas barrabasadas monumentales (porque se refieren a monumentos, retratos y conmemoraciones), en el post El Monumento al Broche, de nuestro blog http://elmulaenlapatagonia.blogspot.com/
Allí les hemos presentado al Coronel Cambiado. Esto es, el que aparece en el retrato al que se consideraba representativo del Coronel Ramón Estomba, uno de los postulantes al papel de fundador de la ciudad de Bahía Blanca. El retrato había resultado ser trucho; copia fiel de otro, hecho en Francia a un mariscal napoleónico. Copia fiel de un cuadro, pero copia infiel de Estomba.
También en ese post tuvimos que denunciar a un General Cambiado: el presunto José de San Martín de La Adela, que en realidad es un busto de Carlos María de Alvear.
Ahora es el turno del General Trasladado, cuya efigie, que figura en la foto, ocupa el espacio central de la Plaza San Martín de nuestro pueblo.
Esta vez el busto es realmente de San Martín, y como tal se lo conoce. Se trata de una bella pieza de bronce hecha hacia 1915 en un taller de Buenos Aires, sobre el original de un artista francés.
Lo sucedido en este caso, es que este monumento ha ocupado tres asentamientos sucesivos, a medida que el centro urbano se desplazaba. Estuvo primero en Buena Parada, frente a la Municipalidad vieja según los memoriosos. Después, debido a la cercanía del ferrocarril, el nuevo pueblo de Río Colorado adquirió mayor gravitación; de modo que lo desmontaron al General de su sitio en Buena Parada y lo trajeron… no al lugar donde ahora se encuentra, sino a la plaza de Villa Mitre (en el lugar donde ahora están edificadas las “40 casas”).
Ya debía estar cansado el busto con este trajín. Pero no fue bastante. Al tiempo lo trajeron al lugar donde ahora se encuentra, en la plaza por ahora céntrica, frente al Municipio.
Desde allí, el Libertador otea preocupado las inmediaciones, recelando que si se puebla más densamente el sector que está más cerca de la ruta, tenga que afrontar otra mudanza forzosa. “Tanto anduve a caballo en mis campañas, y todavía no me dejan descansar… Será posible que los presupuestos no hayan alcanzado en 92 años, desde 1916 hasta ahora, para comprar algún otro busto, en vez de sacarme de Buena Parada y después de Villa Mitre”… se lamenta don José Francisco.
(En base a datos facilitados por Antonio Evangelista).